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Cartas de lectores
Sampayo y el plus ético
La iniciativa de Atilio Velázquez para eliminar el plus médico responde a buenas intenciones que, de seguro, lo motivan. Ahora bien, creo que en la práctica no va a funcionar ya que el respeto casi reverencial que el paciente tiene para con su médico lo convierte en un obstáculo casi insalvable para esa ¿potencial denuncia? Y pongo los signos de pregunta porque aquella intención orilla más bien hacia los procedimientos propios de la Inquisición -luego aplicados por el nazismo y el comunismo- para denunciar al prójimo a hurtadillas antes que enfrentarlo con la valentía del reclamo por su propio respeto y dignidad humanos; y justamente para no caer en aquella histórica definición de esa madre troyana: “no llores como mujer lo que no supiste defender como hombre”.
Me parece que Velázquez debe agudizar el ingenio y buscar otra forma de control que, sin dudas, debe ser efectuado por miembros de ese organismo, evitando dar a publicidad el modo, cuando y como será efectuado, ya que esta disfrazada denuncia lleva el inconveniente de la prueba sin perjuicio de que, queriendo proteger a uno, se puede llegar a desproteger a los más puesto que la declaración jurada no es prueba legal y además el denunciado médico puede reaccionar judicialmente convirtiendo al circo que plantea Velázquez en una jugosa industria de juicios al estado y también contra el denunciante. Además, conlleva un defecto administrativo ante el cual habrá que ver cómo responde el Tribunal de Cuentas ya que será dinero del estado el utilizado para la cuestionable devolución lo que podría, incluso, perjudicar económicamente al erario provincial.
No pretendo desmerecer a la presidencia del InSSSeP ni conllevo intencionalidad político partidaria sino que busco contribuir a desterrar una vieja mala praxis moral y ética en perjuicio del afiliado, aunque debo reconocer y respetar la posición de lucha de médicos que no reciben sus pagos en término, máxime cuando se trata de sumas de dinero que el estado provincial y municipal nos retiene mes a mes de nuestros salarios.
Lo que hago no es producto de una caña con ruda del primer día de agosto ni es casual toda vez que, idéntico temperamento, adopté cuando el doctor Arévalo tuvo la valentía y honestidad intelectual al denunciar una posible irregularidad en la que se habría incurrido al afiliar nada más y nada menos que a la señora madre del gobernador, mientras me indigna ver la actitud cobarde de algunos gremios estatales que no han salido a destacar apoyando esa actitud del vicepresidente. Es que si bien es cierta la obligación legal de que todo funcionario que detecte una probable irregularidad debe denunciarla, no es menos cierto que, cuando hay alguna influencia política y más aun cuando tiene la dimensión que tuvo este caso, los argentinos solemos mirar para otro lado, quizás cayendo en el miedo que plantea Tomás Hobbe en su Leviatán.
No es una amenaza, es una aseveración: La conducta de Arévalo y de quienes se animen a imitarlo, en especial los empleados del InSSSeP y en particular el eficaz y diligente Atilio Velázquez como presidente, será defendida por los municipales como una manera de contribuir a sanear al organismo, aunque ello resulte largo, tedioso y cueste enorme trabajo. Mientras, les recuerdo que el desempeño de la vocalía electa lo ejerce actualmente el docente Raúl Oddi quien, con su libre albedrío, tiene la autonomía de criterio propia de la función que representa, ya que el municipal Victoriano Caro recién asumirá el 2 de julio de 2011.
En cuanto a la situación financiera del InSSSeP y frente al silencio de su administración, presenté una demanda judicial de mandamiento de ejecución que es una figura de rango constitucional y desconocida en nuestro medio legal y a la que me he visto obligado a interponer dada mi preocupación como afiliado y aportante. Como es obvio, esta figura va a ser receptada en primera instancia por un juez o jueza que, a su vez, está afiliado y aporta; y quizás después por magistrados camaristas en igual condición, por lo que espero que todos tengan el mismo celo por su InSSSeP al igual del que tenemos yo y los casi 100 mil afiliados que recurren a mi página (jacintoteescucha@hotmail,com), a mis celulares (15667899 y 15716235) y al teléfono (441665) del STM. Como ven, soy frontal y no temo cuando de luchar por la dignidad de los chaqueños se trata.
Más allá de ser un innovador, lo que pretendo es ser un aplicador de normas constitucionales, como este artículo 25, a fin de averiguar por mi lomo e intelecto si el mismo tiene carácter operativo y puede funcionar en favor de la gente, o si es un mero ornamento puesto por algún distraído convencional constituyente.
Reitero: Los municipales estamos atentos permanentemente porque así lo exigen todos los afiliados y no solamente aquellos que creyeron votando nuestras propuestas, ya que al total de esa masa es a la que nos debemos
Jacinto Amaro Sampayo
Secretario General STM y Fetmu