Downzising, Rizising, Reingeniería, Empowerment, Kaizen, Calidad Total, cada creador defiende a "su criatura" recorre el mundo juntando dólares y hablando día y noche para demostrar que su verdad es el camino que todos o casi todos deberíamos seguir. Inclusive en ciertas oportunidades se atreven a decir: "El libro que escribí hace unos años atrás no sirve para nada, todas las compañías que aparecen como ejemplo han desaparecido, quebraron. Me equivoqué, pero ahora encontré la verdad".
¿Sinceridad o una sarta de mentiras? Nuevas teorías recién desarrolladas en el MIT de Boston conviven con milenarias estrategias de
guerra pensadas por Sun Tzu en su "Arte de la Guerra". Pero... ¿por dónde comenzamos, qué medicina realmente están necesitando nuestras
organizaciones?
¿Despedimos gente, la capacitamos, o destruimos todo lo que hemos hecho y lo comenzamos a construir haciendo garabatos
sobre un papel en blanco? ¿Le damos a los empleados el poder total o nos centralizamos únicamente en el Servicio al Cliente, implementando
para ello una sofisticada tecnología con voz metálica que nunca se enferma, ni toma vacaciones y maneja 100 líneas a la vez?
Tal vez necesitemos "hacernos" de fórmulas simples para poner a funcionar de inmediato y con ellas podamos paso a paso construir la
nueva empresa que esta época exige. Dentro de éstas formulas la Visión es sin lugar a dudas la principal, la llave que nos ayudará
a usar todas las demás.
¿Que dirección tomamos? El poder sin lugar a dudas está en nosotros. Conocemos nuestra empresa como la palma de la mano y las horas de estudio de la situación buscando diferentes puntos de vista y aplicando sentido común nos llevarán con rapidez a encontrar la punta del ovillo. Confío en que todos estemos de acuerdo que lo que cosecharemos mañana se relaciona directamente con lo que estamos sembrando hoy. Es importante pensar en el futuro ya que es allí donde vamos a pasar el resto de nuestras vidas.
Lamentablemente el presente termina por absorbernos (la recesión, la problemática, muchas cosas sin sentido y fuera de nuestro control) impidiéndonos pensar con la amplitud mental necesaria. Es por esto que más allá de las fórmulas de éxito que podamos intentar aplicar en nuestra empresa, necesitamos una Visión de Futuro. Victor Frankl catedrático de neurología y psiquiatría de la Universidad de Viena y prisionero durante la Segunda Guerra Mundial en los campos de concentración más crueles escribió: "Es una peculiaridad del hombre que sólo pueda vivir proyectándose en el futuro y es ésta su salvación en los momentos más difíciles de su existencia". Si Frankl sobrevivió fue gracias a su Visión de futuro, ¿y si él lo hizo, no podemos hacerlo también nosotros?
Estudiemos con detenimiento de qué manera podemos aplicar una Visión estratégica de futuro en nuestra vida y en nuestra empresa:
1. Una Visión debe ser formulada por el líder. Por usted si es el dueño de la empresa. No importa que la Visión, en parte esté relacionada con lo que ha discutido con sus empleados. Será su responsabilidad crear una Visión de futuro coherente y convincente.
2. La Visión debe ser directamente
compartida con la gente de su empresa y deberá lograr un apoyo unánime. Sus recursos humanos deberán estar de acuerdo en darle su
apoyo incondicional a ésta, generando así un sentido muy claro de dirección. El proceso de toma de decisiones mejorará significativamente
ya que cada decisión se tomará como parte de un todo iniciando el camino para lograr la Visión determinada.
3. La Visión
debe ser amplia y a la vez detallada. Cómo, cuándo, porqué, de manera precisa cada integrante de su equipo o de su personal deberá
encontrar su lugar trascendental dentro de esta Visión.
4. La Visión debe ser obligatoriamente positiva y alentadora.
Debe, por su propio peso desafiarnos a superarnos más allá de nosotros mismos.